Tendón de Aquiles – Causas, recuperación y rehabilitación


Rotura del Tendón de Aquiles – ¡El gran miedo!


La rotura del tendón de Aquiles es una lesión dolorosa que afecta a la parte posterior de la pierna, específicamente al tendón que une los músculos de la pantorrilla con el hueso del talón. Esta lesión puede ocurrir tanto en atletas como en personas no deportistas y puede tener un impacto significativo en la movilidad y la calidad de vida. 

¿Qué es la rotura del tendón de Aquiles?

El tendón de Aquiles es uno de los tendones más fuertes y grandes del cuerpo humano. Su función principal es permitir el movimiento de flexión plantar del pie, es decir, apuntar los dedos hacia abajo. La rotura del tendón de Aquiles ocurre cuando este se desgarra parcial o completamente. Esta lesión suele ocurrir durante actividades que requieren una carga súbita o excesiva en el tendón, como los deportes de salto o los movimientos explosivos. Los síntomas típicos incluyen dolor intenso en la parte posterior de la pierna, inflamación, dificultad para caminar o mantenerse de pie y, en algunos casos, un sonido de «pop» audible al momento de la lesión.

Posibles causas de la rotura del tendón de Aquiles:

– Actividades deportivas: La rotura del tendón de Aquiles es común en deportes que implican cambios rápidos de dirección, saltos o movimientos bruscos, como el baloncesto, el fútbol o el tenis.

– Factores de riesgo: Algunos factores pueden aumentar el riesgo de sufrir una rotura del tendón de Aquiles, como la edad avanzada, la falta de flexibilidad, el uso de medicamentos como los esteroides, el exceso de peso o la práctica de deportes sin calentamiento adecuado.

– Recuperación de la rotura del tendón de Aquiles:
La recuperación de una rotura del tendón de Aquiles puede ser un proceso largo y requiere un enfoque integral. El tratamiento puede variar según la gravedad de la lesión, la edad y la actividad del paciente. 

En general, el proceso de recuperación incluye las siguientes etapas:

– Diagnóstico y evaluación: Se realiza una evaluación completa para determinar la extensión de la lesión y establecer un plan de tratamiento adecuado.

– Inmovilización y/o cirugía: Dependiendo de la gravedad de la rotura, puede ser necesario inmovilizar el pie y la pierna con una bota ortopédica o someterse a una cirugía para reparar el tendón.

– Rehabilitación temprana: Una vez que se permite la carga parcial o total del tendón, se inicia la rehabilitación. Esto puede incluir ejercicios de movilidad, fortalecimiento progresivo y técnicas de terapia manual.

– Programa de ejercicios: El fisioterapeuta diseñará un programa de ejercicios específicos para fortalecer los músculos de la pantorrilla y mejorar la flexibilidad. Estos ejercicios se realizarán de manera progresiva y supervisada para evitar recaídas y promover una recuperación completa.

El papel del fisioterapeuta en la recuperación:

Un fisioterapeuta desempeña un papel esencial en la rehabilitación de la rotura del tendón de Aquiles. Sus conocimientos especializados y técnicas de tratamiento pueden contribuir a una recuperación más rápida y eficaz. Algunos beneficios clave de la fisioterapia en la rehabilitación incluyen:

– Evaluación precisa: El fisioterapeuta evaluará la gravedad de la lesión y diseñará un plan de tratamiento personalizado adaptado a las necesidades individuales del paciente.

– Terapia manual: Se utilizarán técnicas de terapia manual, como masajes, estiramientos y movilizaciones articulares, para aliviar el dolor, reducir la inflamación y mejorar la movilidad.

– Ejercicios de fortalecimiento: El fisioterapeuta prescribirá ejercicios específicos para fortalecer los músculos de la pantorrilla y del pie, ayudando a restablecer la funcionalidad y prevenir futuras lesiones.

– Modalidades de tratamiento: Se pueden utilizar modalidades como la terapia de calor o frío, la electroterapia y la terapia por ultrasonido para acelerar la curación, reducir la inflamación y aliviar el dolor.

– Asesoramiento y educación: El fisioterapeuta brindará orientación sobre medidas preventivas, como el calentamiento adecuado antes de la actividad física y la progresión segura del ejercicio, para evitar recaídas y lesiones futuras.

En conclusión, la rotura del tendón de Aquiles puede ser una lesión debilitante, pero con el tratamiento adecuado y la ayuda de un fisioterapeuta, la recuperación puede ser exitosa. 
Un tratamiento integral que incluya terapia manual, ejercicios específicos y asesoramiento profesional puede acelerar la curación, restaurar la funcionalidad y ayudar a prevenir futuras lesiones. Si experimentas síntomas de una rotura del tendón de Aquiles, no dudes en buscar la atención de un fisioterapeuta especializado para obtener un diagnóstico preciso y comenzar tu camino hacia la recuperación.